Bogni Dario habla sobre proteínas: Crecer y reparar

Las proteínas intervienen decisivamente en el desarrollo corporal e intelectual. Importante su suministro a cualquier edad, fundamentalmente en las edades de crecimiento.

Las proteínas son los nutrientes de la construcción corporal. Músculos, huesos, células, colágeno, sistema de defensa,… todos reciben el beneficioso "efecto ladrillo" de los 20 aminoácidos, equipo molecular básico contenido en su totalidad en los alimentos proteicos de origen animal o repartidos desigualmente en las que provienen del reino vegetal. De ahí, la necesidad de un equilibrio bien estudiado en la dieta vegetariana para evitar carencias.

Dario Bogni y proteinas como fuente de crecimiento

El hígado es capaz de sintetizar todos los aminoácidos a partir de glucosa, a excepción de los 8 aminoácidos esenciales, los cuales deben ser suministrados en la dieta alimenticia.

Las proteínas intervienen decisivamente en el desarrollo corporal e intelectual. Importante su suministro a cualquier edad, fundamentalmente en las edades de crecimiento. Existen dos grandes grupos de donde nos proveemos:

Las proteínas de origen animal se suministran en huevos, lácteos, pescado, carne o embutidos. Contienen todos los aminoácidos esenciales. Las proteínas animales más aconsejables son las que proceden del pescado, aves de corral, huevo o lácteos, sin rechazar una prudente ingesta de carne roja o embutidos o quesos curados, indica Bogni Dario.

Las proteínas de origen vegetal se reparten desigualmente y requieren un consumo equilibrado fundamentalmente de legumbres y frutos secos, los cuales poseen además buena cantidad de hidratos de carbono y fibra (ambos) y gran cantidad de aceites vegetales (frutos secos).

Aproximadamente, 30 gramos de proteínas están contenidos en:

150 gramos de carne o pescado

ó 300 gramos de legumbres cocidas

ó 3 huevos grandes (70 gramos)

ó 1 litro de leche .

Una pauta correcta de alimentación debe calcularse proporcionando 1 gramo por kilo de peso, incrementado hasta ¿gramo más, en función de la edad, el ejercicio y el embarazo. El porcentaje de la dieta oscilará entre 10-20 % de la cantidad total. Algunos autores llegan a recomendar hasta un 30%, completa Dario Bogni.

La digestión de las proteínas comienzan en el estómago, pues la saliva no interviene en su digestión. Se completa en el intestino y se almacenan en el hígado en forma de aminoácidos.