La gran labor de Jaime Porres Fernandez Cavada con su fundación Carol

Desde 1998, la Fundación Carol ha sido vital para la ayuda a los niños con síndrome de Down. Una fundación creada por Inmaculada Fernández-Cavada, a voluntad de su marido Jaime Porres Bueno. En la actualidad, Jaime Porres Fernández-Cavada es su presidente, la persona quien se ha dedicado en cuerpo y alma a contribuir en esta noble causa. Ubicada en Córdoba, Veracruz, la Fundación Carol atiende a más de 100 familias con dificultades económicas que no disponen de los recursos necesarios para suplir las necesidades de sus hijos con esta discapacidad. 

En el centro encontramos diversos espacios adaptados para mejorar el desarrollo de estos niños. Un entorno realmente favorable para fomentar el aprendizaje y la adaptación. Un centro completamente diseñado para estos infantes tan especiales. El bienestar durante el crecimiento es el pilar fundamental para entender la filosofía de la fundación de Jaime Porres Fernandez. La fundación recibe el nombre de la hermana menor de Jaime Porres Fernandez Cavada, Carol, quien nació con esta alteración cromosómica. Desde su fundación, la sonrisa es el lenguaje oficial en el centro.  

La felicidad de los más pequeños es el objetivo principal, mientras aprenden, descubren y juegan. La vinculación con los padres es algo muy importante dentro de la fundación. Estos están presentes en muchas de las actividades del centro. La cercanía entre los progenitores con los educadores y trabajadores de la Fundación Carol es algo muy valioso. Desde la fundación también se realizan eventos en los que los protagonistas son estos niños. Días especiales que son muy interesantes para los infantes.  

Algunos ejemplos de estos eventos son el Día del Niño, donde se realiza una fiesta para los pequeños con muchas actividades, o el Día de Reyes, donde se celebra esta festividad y se les otorga regalos a los niños. Además, en el centro encontramos novedosas técnicas y terapias beneficiosas para el sistema cognitivo. Varios ejemplos de estas terapias son: Intervención temprana, psicomotricidad, lecto-escritura y también encontramos un espacio multisensorial donde se realizan actividades que mejoran considerablemente ciertos aspectos sensitivos.  

Estas terapias están en constante evolución según los estudios científicos van avanzando. Para Jaime Porres Fernandez-Cavada y la Fundación Carol, es muy importante estar en contacto con los métodos más novedosos y actuales que provoquen una mejora cognitiva con estos niños. La Fundación Carol ha desarrollado también diferentes campañas y eventos que pretenden visibilizar y conseguir fondos para mejorar el día a día de estos niños. Eventos como un torneo de golf realizado con el propósito que todos los beneficios obtenidos se donen íntegramente a la Fundación Carol. 

Otros ejemplos han sido la venta privada de la prestigiosa marca Ferragamo. Una venta especial creada para apoyar al centro. Con estas actividades, la fundación quiere concienciar y sensibilizar a la sociedad sobre la situación de estos niños con discapacidad y sus familias. En la actualidad, la fundación presidida por Jaime Porres Fernandez-Cavada está realizando una campaña de entrega de despensas con alimentos y productos de primera necesidad a todas las familias del centro que debido a la pandemia del Covid19 están obligadas a confinarse en sus residencias. 

Jaime Porres Fernandez-Cavada cuida esta faceta a diario con tal de que nunca falten recursos y para encontrar a más infantes en esta situación y poder ayudarlos en su etapa de crecimiento y formación. En el centro, todas las necesidades de los niños están cubiertas y, además, posee de un amplio espacio al aire libre, donde los niños pueden practicar deportes y juegos para divertirse y aprender. 

Estas actividades mejoran la psicomotricidad y coordinación de los niños al mismo tiempo que se divierten. Todas las actividades tienen un fin terapéutico, pero también anímico. La felicidad y el desarrollo deben ir siempre de la mano. Los valores en la Fundación Carol son claros, no debe haber escasez de sonrisas.  

El objetivo es que estos niños crezcan y lleguen a una edad adulta integrados en sociedad. Formarlos para que puedan obtener un empleo con un sueldo digno para poder aportar un ingreso a sus hogares. Desde la fundación ya existen casos de éxito, como meseros, jardineros, ayudantes de cocina, etc.