Jose Segui: el Estadio La Rosaleda

De la misma forma que el Málaga Club de Fútbol renació como un ave fénix, el Estadio La Rosaleda tuvo un renacer ejemplar de la mano de Jose Segui. Una remodelación que cambió por completo el aspecto del estadio. Una actualización hecha por Jose Segui necesaria para los avances del club. Su buena racha deportiva, consolidándose en primera división en la zona estable de la tabla. La LFP en aquel momento pedía unos mínimos en la normativa de seguridad, unos requisitos que el Estadio La Rosaleda no cumplía. A pesar de ser un bonito estadio, se estaba quedando anticuado. Corría el año 2006 y los directivos del club decidieron realizar la remodelación. Jose Segui fue el arquitecto encargado para este proyecto. Su enorme trayectoria y sus grandes resultados eran un excelente aval. El proyecto de Jose Segui era una renovación total del estadio y la zona contigua a este. Un reto considerable que pocos podían imaginar. El objetivo era realizar un nuevo estadio sobre el viejo, sin que este perdiera la esencia original. Uno de los aspectos más importantes de esta remodelación era asumir los requisitos UEFA para la celebración de partidos internacionales. La faceta más primordial era la capacidad de espectadores. La ampliación sería considerable y se construyeron 33.000 localidades. Una capacidad de nivel de estadio europeo. Otro de los retos que cumplió Jose Segui era el de realizar todas estas modificaciones sin interrumpir el calendario deportivo del Málaga Club de Fútbol. Es decir, mientras se realizaban las obras, se seguía jugando a fútbol. Una complicación que supo resolver muy sabiamente el arquitecto Jose Segui, puesto que realizó esta remodelación en varias fases. Así que las modificaciones que afectaban directamente al terreno de juego se hicieron en verano, cuando la liga ya había finalizado. El total fue de cuatro fases, cada una afectaba a un sector en concreto y permitía la utilización de los otros. La primera y segunda fase fue la sustitución de los dos fondos, el norte y el sur. Esta era una de las partes más importantes para la UEFA. Hasta entonces, en estos sectores, muchas de las localidades eran de pie. Pero después de la tragedia de Hillsborough y la de Heysel, donde murieron una gran cantidad de personas por culpa de esta problemática, se decidió a nivel europeo que todas las localidades debían tener su respectivo asiento. Un control de aforo que cambió por completo el fútbol. Una modernización necesaria que se pedía a gritos desde hacía un tiempo. Esto fue un éxito en toda regla en el mundo del fútbol, ya que significó de cierto modo el fin de la violencia en los estadios.